Ieiazel

Ángeles y seres celestiales · Los 72 ángeles del Shem HaMephorash

Ieiazel

Ieiazel: El consolador de los prisioneros del dolor

El susurro de la liberación literaria

Cuando el alma humana se encuentra en el punto más bajo de la melancolía, cuando la tristeza se vuelve física y el pecho se siente como una celda de hierro, el cosmos envía a Ieiazel. Este ángel es el consolador de los afligidos, el libertador de los que se sienten atrapados en prisiones materiales, mentales o emocionales. Su energía es suave como la luz de la luna reflejada en un lago sereno, trayendo consigo el don de las lágrimas que limpian el espíritu y abren el camino a la esperanza. Ieiazel tiene una afinidad especial con la palabra escrita. Es el patrón de los escritores, los poetas, los editores y los impresores. Él sabe que una palabra verdadera, escrita en el momento justo, tiene el poder de romper las cadenas de una mente oprimida. Cuando un autor se sienta a escribir con el deseo genuino de curar el dolor ajeno, Ieiazel guía su mano, dictando las metáforas y las verdades que servirán de bálsamo para miles de lectores anónimos.

La salida de la cueva oscura

La acción de Ieiazel es como el primer rayo de sol que entra por la rendija de una mazmorra. Él ayuda a los deprimidos a levantarse de la cama, a los enfermos crónicos a encontrar alivio en la contemplación de la belleza y a los artistas a canalizar su tormento interno en obras de arte imperecederas. Bajo su influencia, las obsesiones de la mente se disuelven, los enemigos se retiran sin presentar batalla y el alma recupera la alegría inocente del niño que vuelve a jugar después de una tormenta. Su huella es la gratitud silenciosa que se experimenta al terminar de leer un libro que parece haber sido escrito exclusivamente para nosotros, o la paz inexplicable que inunda el pecho cuando, tras haber llorado mucho, finalmente se puede volver a sonreír.